Alojamiento de peregrinos en el Camino de Santiago.
<em>El Camino</em>

El Camino

Sin duda, hay una emoción palpable en el aire de Santiago mientras deambulas por sus ancestrales calles. Lo sientes en las conversaciones de la gente que pasa y en sus caras y gestos. Lo ves en los grupos de amigos que comparten una mesa en un restaurante o tomando algo en una terraza. Y ese sentimiento tan sólo puede describirse como euforia.

De hecho, puede que los sientas tú mismo mientras caminas, un tanto cansado, por la ciudad. Por algo es el vínculo común que une a esa gente de todas las edades y nacionalidades que han completado su Camino, convirtiéndose en parte de una milenaria tradición de cruzar Europa a pie para hacer el peregrinaje a Santiago de Compostela y su famosa Catedral.

 

No importa que sólo hayas caminado el mínimo de 100 kilómetros que te cualifican para recibir la Compostela o certificado otorgado por la oficina del peregrino en Santiago, o que hayas recorrido miles, porque siempre puedes compartir el mismo sentimiento de satisfacción y orgullo que se siente al completar esta aventura. Nuestro reto personal es asegurarnos de que tu estancia en Inferniño siempre sea el final perfecto a una experiencia única.